Libro

Libro
Ahimsa es vida

domingo, 28 de agosto de 2016

TODOS SOMOS REEMPLAZABLES PERO NADIE ES DESECHABLE

Todos somos "reemplazables"  en el  trabajo, en la pareja, en los amigos, en la política, en la vida cotidiana etc, todos vamos a  hacer el último viaje... pero lo que nunca toleraremos más es ser "desechables", ningún ser humano puede ser usado y tirado como las colillas o como los plásticos en el mar; no podemos seguir aceptando que se pierdan más vidas humanas  por guerras, matanzas, violaciones,  desapariciones, corrupción... y un sinfín de situaciones más.

¿Qué herramienta podemos utilizar los humanos para evitar todas esas situaciones incontroladas en este preciso momento en el mundo entero?: LA PALABRA.

No somos conscientes del poder de la "palabra". Las palabras han evitado guerras así como también las han creado. Estamos acostumbrados a hablar, hablar, hablar y hablar pero muchas veces solos decimos bla, bla, bla, bla... no sabemos lo que decimos, nuestros diálogos son diálogos sordos, sin sentidos, solo es ruido que sale por nuestra boca. La "Palabra" para que surta efecto y el resultado deseado debe ser una palabra sincera y honesta que salga del corazón y vaya dirigida hacia un bien mayor.

La historia de la humanidad y de nuestra vida nos ha enseñado que las palabras pueden crear situaciones terroríficas tanto a nivel personal como a nivel profesional, político, religioso en todos los países del mundo...   y aunque en la actualidad los discursos de odio, de venganza, de aniquilamiento, de muerte estén diariamente en nuestra vida cotidiana, parece que no queremos o no estemos dispuestos a aprender de nuestros errores ni de nuestro pasado. No podemos justificar los errores, lo que está mal está mal y debe rectificarse inmediatamente, no justificarse. No se puede repetir una y otra vez esos escenarios atroces que nos rompen el corazón una y otra vez.

La valentía de mujeres y hombres sensatos es una demostración de valor y coraje y son estas personas, muchas de ellas anónimas, las que cambian el rumbo de nuestras vidas. Personas que luchan para que cada ser humano pueda tener una oportunidad y pueda aspirar a una vida digna y respetuosa. Los manipuladores y mentirosos que engañan, con grandes discursos vacíos -llenos de imágenes y florituras que nadie entiende-, a los más débiles son los que crean dolor y sufrimiento tanto a nivel personal como colectivo. Esa falsa personalidad está alimentada de ego, de orgullo  y de un poder sin mesura,  no tienen en cuenta el sentimiento, la desesperación y la miseria de los ciudadanos.

"Todos los seres humanos somos reemplazables pero nadie es desechable" 


Las personas que comprenden y respetan ésta máxima,  sienten respeto por su vida y por la vida de todos los seres humanos; el respeto no significa que tengamos que aceptar todo, tal vez no nos gustemos, tal vez no estemos de acuerdo con otras costumbres, credos  o culturas, tal vez no estemos de acuerdo con otras forma de ser  o de pensar ..., el respeto significa que aceptamos esa diferencia. Respeto  es la línea roja entre seres humanos que nadie debe cruzar para poder vivir una existencia tranquila, cada cual con sus problemas o desafíos, pero en serenidad, enfrentándonos a nosotros mismos, no a situaciones externas creadas por algunos individuos que nos hieren el alma y matan incluso el bello recinto donde  reside nuestro Espíritu. Todos tenemos luz y sombra en nuestra vida, todos somos Maestros y Aprendices de nuestra existencia, por eso la vida es primordial para que podamos desarrollarnos, aprender,  equivocarnos, levantarnos y volver a emprender el sendero de la vida. Los DERECHOS HUMANOS son legítimos a todos los seres humanos del planeta, nadie es inferior ni superior, todos somos diferentes, todos somos reemplazables pero nadie es desechable.

Todos tenemos nuestros credos o religiones, incluso los que se definen como ateos pero cada uno de nosotros estamos en contacto con nuestra alma, con nuestro Dios -bajo la etiqueta que le queramos poner-. La fuerza reside en las diferencias y no en las similitudes, hay que estar en la realidad y no en la suposición.

Las palabras así como los pensamientos son propios de los seres humanos, a través de ellas expresamos nuestras emociones, sentimientos, pensamientos, reflexiones, ideas, investigaciones haciendo partícipes a otros seres humanos y todos juntos avanzamos. Hay palabras verdaderas, palabras falsas y palabras que hieren que son como flechas y una vez lanzadas no vuelven atrás.

La palabra no puede ser un mero sonido, la palabra tiene que llevar un mensaje, mensaje de concordia, de paz, de alegría, de fuerza, de solidaridad, de compasión, de perdón... la palabra honesta y sencilla va dirigida al corazón de otro ser humano y su impacto lo decidirá su corazón y su alma.

El silencio es positivo si es para poder oír nuestra alma, nuestra voz interior pero es negativo si no denunciamos lo que está mal, no podemos ser cómplices de situaciones de ultraje, de violaciones, de corrupción, de promesas no cumplidas, debemos hablar con respeto no podemos seguir  sosteniendo  la conspiración del silencio. Séneca decía: "La ira: un ácido que puede hacer más daño al recipiente en la que se almacena que en cualquier cosa sobre la que se vierte.

Si las palabras no son coherentes con los hechos y con nuestro comportamiento, si no están impregnadas de sabiduría y no están en la acción positiva, serán palabras huecas y vacías y se perderán en el olvido.

Las palabras sabias nos llevan a la LIBERTAD, pero ¿qué es la libertad?, libertad es tener el coraje de SER QUIEN SOY.

Hay muchas clases de libertades: libertad de sentirse bien, libertad de expresión, libertad de vivir mi vida, libertad de ser yo, libertad de amar, libertad a elegir, libertad a ser feliz, libertad a buscar la verdad... libertad a...

La libertad significa creación y es sinónimo de AMOR.  La libertad es el don por excelencia del ser humano, por eso poseemos el libre albedrío para elegir nuestra vida y si no nos gusta tenemos la libertad de luchar para cambiarla, con respeto y dignidad, solo los débiles imponen su fuerza.

La libertad es un don sagrado y nadie, absolutamente nadie, nos lo puede arrebatar. Si no podemos elegir, atentamos contra nuestro derecho sagrado e inviolable del SER.

"Todos somos reemplazables pero nadie es desechable" 


“CREO EN MI, EN MI SER
CREO EN LA LIBERTAD, EN LA PALABRA DADA, EL HONOR,
 EL RESPETO, LA INTEGRIDAD,
EN LOS VALORES REALES QUE DEFINEN AL SER HUMANO.
 CREO EN EL UNIVERSO, EL AIRE, EL AGUA, LA NATURALEZA,
Y CREO EN LA ENERGÍA CREADORA,
PERO NO CREO EN DOGMAS QUE PROVIENEN
DEL MIEDO, DEL FANATISMO,

DE  LA MANIPULACIÓN O DE LAS MENTIRAS”

(La Naturaleza Sagrada del Ser Humano)



(Imagen de la web)


1 comentario: