Lazos dorados invisibles
crean obras de arte.
Lazos mentales invisibles
erigen prisiones virtuales.
Prisiones virtuales
donde el llanto del vacío,
navega por el suelo inundando
de miseria y violencia.
La vida elegida forma
estrechos pasillos de alas rotas
si, la poesía de la vida
no canta a la armonía.
La poesía del alba
se ha ido por el dolorido riachuelo
cuando construí altas murallas
de huidas y rupturas.
Rupturas que me ahogan
en mis propias grietas
y me hacen ser naufrago
en el mar de la arrogancia.
Deflagraciones emocionales
en mis experiencias cotidianas
han hecho que prefiera huir
para vivir en lo virtual de mi mental.
Juicio, maltrato, desconfianza
cadenas de mentiras e hipocresía
que se rompen cuando acepto
que soy más que esa máscara caida.
En sueños,
alguien me dijo:
“Unas lágrimas pueden
lavar el dolor de la emoción.
Grita tu desesperanza
anclada en la hipnótica
influencia de tu prisión
y navega por el río de la esperanza.
Deja de huir, deja tu ceguera y sordera
y permite que la fuerza de la alegría
renazca
a través de la línea de la armonía”.
Palabras del silencio
entre dos momentos de mi vida,
la que fui y la que soy
Porque derribé los muros de mi prisión.
Desde ese intervalo de momentos
observo la noche estrellada,
una estrella fugaz me saludó,
y un búho cantó.
El búho volvió a ulular,
cuando el resplandor
de unas antorchas encendidas
me hicieron ver el pálpito de la vida.
El amor y la verdad
no pueden extinguirse ante la oscuridad.
Los lazos de la prisión invisible
se deshacen cuando decimos sí a la vida.
Lazos que ríen y bailan
con el silencio de la melodía
porque ahora la esencia
de mi ser navega a través de mi piel.
Somos poetas de nuestra
propia existencia.
Sentimos la nostalgia
de la poesía que sin palabras todo decía.
He elegido el cielo para vivir
y la tierra para dormir.
El silencio para amar y navegar
por la poesía de la Vía.

No hay comentarios:
Publicar un comentario